El tercer disco de la “hermana menor de Jessica” se convierte en el mejor de su carrera hasta el momento, dejando claro que su aporte al pop está muy lejos de terminar.
Después de tener dos discos debutando en el primer lugar del Billboard entre 2004 y 2005, Ashlee Simpson vuelve con una tercera producción donde se reinventa, pero sin perder la esencia que le hizo ganar fanáticos alrededor del mundo y vender millones de discos, incluso más que su hermana.
En esta oportunidad, la ahora pelirroja cantante, recurrió a Timbaland, The Neptunes y Kenna, entre otros, dejando de lado los típicos productores pop-rock con los que trabajó antes, para entregarle un nuevo sonido a su tan esperado regreso. El resultado fue presentado en «Outta My Head (Ay Ya Ya)» una canción pop con estilo ochentero, producida por Timbaland, pero manteniendo la onda de Ashlee intacta, sin sonar como el «Loose» de Nelly Furtado.
Ese estilo de los 80, continúa en «Boys», el posible tercer single, «Ragdoll» y «Hot Stuff», en dónde sigue la escuela de Gwen Stefani solista y la mejora.
Debes escuchar este disco, si estás teniendo un día de aquellos que quisieras olvidar o si estás terminando una relación. Te subirá el ánimo de inmediato.
«What I’ve Become» en donde la letra cuenta que recién está descubriendo quién es en realidad, «No Times For Tears» y «Little Miss Obsessive», el segundo single, en dónde la letra habla sobre no aceptar un rompimiento, siguiendo obsesionada, destacan en el pop-rock que siempre la ha caracterizado. «Rule Breaker» es una declaración de principios sobre una pareja que simplemente disfruta destruyendo las reglas. «Murder» es el tema más innovador del disco y serviría como último single, ya que muestra un sonido muy distinto y jamás explorado por Simpson, dejando al descubierto la mezcla entre ella y Timbaland.
«Bittersweet World» es la canción que define el disco, invitando a tomarse las cosas con humor y seguir adelante. «Never Dream Alone» es una balada en piano, como nunca lo había hecho, muy romántica, digna de alguien que está pronta a casarse y que cierra el álbum.
Es un gran avance en la carrera de Ashlee y es el disco con el que se enfrenta a todas las críticas, con ganas de seguir ante todo y demostrando que puede hacer un disco redondito.